Dia a dia hacen las mismas cosas una y otra vez, una rutina, lo quieran o no todos los días salen de sus camas y cumplen con el mismo ritual. Se levantan, van al baño, luego se hacen su desayuno y alguna bebida. De esto nos aprovechamos para reducir el coste de energía, si realizan la misma tarea una y otra vez, no hay que procesar mucha información, solo se corre el riesgo de que la persona tome conciencia verdadera y empiece a cuestionar las situaciones, para esto están los programas en la televisión, distintos tipos de desayuno y el riesgo de quemarse al tomar café muy caliente.
Pero estamos hablando de una rutina lo suficientemente sencilla como para aprovecharla solo con el trabajo de los demás y con riesgos de muerte. Lo complicado viene cuando salen de sus casas, donde se ponen miles de rutinas en contacto, todas las personas haciendo lo mismo de manera automática una y otra vez, aquí es cuando de verdad cuesta trabajo economizar la energía, si se emplean métodos de distracción común para cada persona se tomaría demasiado espacio para procesar y empezaríamos a sufrir fallos y errores indeseados, es una de las horas mas pesadas.
